El consumo de alcohol y otras drogas (CPAD) se encuentra entre los factores que aumentan el riesgo de violencia contra la mujer en las relaciones de pareja. Abordar estos factores es clave en la lucha contra la violencia de género. El equipo dirigido por la Catedrática de Psicología Social de la Universitat de València, Marisol Lila, desarrollará un proyecto financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social), para evaluar una estrategia de intervención específica para hombres condenados por violencia de género con problemas de abuso de alcohol y otras drogas.

La violencia de género es un problema de salud pública que afecta a más de un tercio de todas las mujeres a nivel mundial (OMS, 2013). El consumo problemático de alcohol y otras drogas (CPAD) se ha identificado consistentemente en la literatura científica como uno de los factores que aumentan el riesgo de violencia contra la mujer en las relaciones de pareja. En nuestro país, los programas de intervención con maltratadores (condenados por un delito de violencia de género) que se desarrollan como medida penal alternativa, no ajustan la intervención a necesidades específicas de los participantes tales como el CPAD.

Mediante el proyecto de investigación “Estrategias motivacionales en la intervención con hombres con problemas de consumo de alcohol y otras drogas condenados por violencia de género: Un estudio experimental” (ref. 2018I021, Protocol H1537520365110) dirigido por la profesora Lila y que se desarrollará en el Programa CONTEXTO (Universitat de València), se pretende evaluar la eficacia de una nueva herramienta motivacional, con el objetivo de mejorar la adherencia a la intervención de los participantes (hombres condenados por violencia de género) que presentan, además, CPAD. El objetivo último sería el incremento de la efectividad de las intervenciones con hombres condenados por violencia de género.

Esta nueva herramienta motivacional consistirá en la aplicación de un plan motivacional individualizado (PMI) para cada participante con CPAD (PMI-CPAD). En él, se establecerá como meta prioritaria de cambio la reducción del consumo de alcohol y otras drogas como factor fundamental para la reducción de la violencia contra la pareja.